Campo simbólico explora la convivencia entre el gesto pictórico y la sugerencia de un lenguaje visual. A través de capas superpuestas de color y trazos espontáneos, la composición construye un espacio donde los signos aparecen, se transforman y se disuelven, dejando abiertas múltiples lecturas.
Los contrastes entre tonos cálidos y fríos generan una tensión equilibrada, mientras los espacios claros permiten que la obra respire. Las líneas y formas funcionan como símbolos incompletos, evocando ideas de comunicación, memoria y proceso.
La diferente calibración de las pantallas de los dispositivos puede influir en los colores y puede provocar diferencias con respecto a los colores originales de la obra.



